viernes, 13 de febrero de 2009

Un salto de David Miklos


Hace un par de días leí La hermana falsa de David Miklos. No sé cómo ni por qué durante ese tiempo de lectura mi tiempo se hizo un caos, a veces detenido como si me diera la oportunidad de corregir todo, a veces rápido como si las horas sólo tuvieran 29 minutos. El ritmo lento y pausado del libro me exigía una lectura frenética, casi atropellada. Salto tras salto.
Encuentros reales y falsos, encuentros con uno mismo en el rostro de otro. El libro me deja ver lo azaroso de la vida, el engaño en el que vivo al creer que todo termina como debe ser. Pero sigo creyendo. No puedo esperar a leer los libros anteriores a éste con los que Miklos ha saltado al trajín literario. Pero sobre todo no puedo esperar releerlos con la paciencia y el tiempo de un reloj "suspendido de pronto [...] en el punto más alto, en la inflexión de la parábola que recorre su vuelo...".