viernes, 23 de abril de 2010

El día del libro


Hoy es 23 de abril, día internacional de libro y como es costumbre todo mundo empieza a hablar o a pretender hablar de libros aunque difícilmente logren articular correctamente una serie ininterrumpida de sílabas ya no digamos de palabras. Todo mundo anhela entrar al tópico del día de una forma u otra: mostrando por la calle libros que desempolvaron del librero de sus abuelos; publicando tuits sobre su libro favorito de entre los cientos y cientos que no han leído, pero que les gustaría hacer creer a los demás que sí lo han hecho; y así en cada medio que tienen a la mano, literalmente, gritan para ser leídos y mostrar al mundo que existen, aunque sea utilizando una falsa identidad.
No falta quien dirá que “para mí los libros son imprescindibles para lograr entender la vida y desentrañar la realidad última del ser” o “Yo celebro los libros de una forma íntima a través de la caricia de mis ojos en lo secreto de mis aposentos”; o no faltara gente como Anamari Gomís que en cada uno de sus artículos presume tooooodas sus lecturas tempranas y a los autores que conoce, creyendo que con eso podrá ingresar al círculo que le ha sido vedado desde siempre y para siempre: los intelectuales. Pero ya me desvié. Cuál es la razón para convertir los libros en artículo de moda indie, hipster o cualquier movimiento urbano. Pero lo peor es pretender en voz alta para que todo mundo se entere que son agudos lectores de gustos exquisitos (pfff… Borges se queda corto) y hablan con expresiones tomadas de alguien más y utilizan palabras tan impostadas que ni siquiera saben lo que ellas significan convencionalmente, ya no digamos irónica o metafóricamente.
Tal vez muchos no son así, y en verdad aman los libros y el lenguaje sobre todas las cosas, en ese caso se merecen una palmadita en la espalda y una felicitación de su propia conciencia.
Obviamente no pretendo llegar a ninguna conclusión en este post si eso es lo que esperabas, una disculpa; sólo  quiero expresar mi disgusto ante este día en que celebramos un objeto olvidado el resto del año. Feliz día del libro a todos. Y por favor no lean libros, pues al hacerlo se acabarían los lulz que hacen mas llevadera mi existencia.

2 comentarios:

Patricia dijo...

Si desde luego tus palabras reflejan el disgusto de la celebración del dia. Porque no ser más proactivos en que no hoy si no siempre recomendemos un libro una lectura. Para lograr formar palabras u oraciones que tanto trabajo nos han costado o nos cuestan. Para que no seamos tan incultos o cortos de palabras y andemos por la vida con la ignorancia a cuesta. Ojala no hoy si no siempre tengamos la oportunidad de desempolvar un libro y recomendarlo y/o prestarlo para transmitir el conocimiento y las vivencias que otros que han escrito.

Anónimo dijo...

A mi me gustan los libros...pero hay que sacarlos ya de las cajas...jajaja